miércoles, 18 de octubre de 2017

Vía Libre para la Locomotora Nº 81


La Locomotora Nº 81 es el producto de una búsqueda por conservar lo que fue el ferrocarril para Gualeguaychú. A mediados de 1984 empiezan a moverse hombres con una visión de futuro, sabiendo que era imprescindible rescatar lo que quedaba del servicio a vapor para las futuras generaciones. En búsqueda de este objetivo encontraron que la Locomotora que hoy se exhibe en el Museo, estaba descarrilada en el Posadas (Misiones). 



Se forma entonces la comisión Pro Museo y arrancan con las tratativas, las que tienen un resultado positivo ya que consiguen que la Gerencia del Urquiza les ceda dicha máquina vaporera. Una vez remolcada hasta Gualeguaychú, empiezan los arduos trabajos de restauración para llegar al 24 de Noviembre de 1984 con la Locomotora como nueva y así Inaugurar el Museo Ferroviario de Gualeguaychú. 

Las características de la Locomotora N° 81 son las siguientes:

  • Peso liviano Locomotora 40.000 Kilos - Tender 17.000 kilos.
  • Total liviano 57.000 Kilos
  • Peso servicio locomotora 42.7000 Kilos - Tender 44.000 Kilos
  • Total en servicio 86.700 Kilos
  • Rodado en ruedas motrices 1.400 mm de diámetro
  • Rodados ponéis (2 ruedas) 930 mm. Tender 930 mm
  • Diámetro cilindros 430 mm.
  • Carrera Pistón 650 mm. Cantidad 2
  • Poder de tracción 8.753 Kg.
  • Poder de remolque 780 toneladas (un vagón con cereal 55 toneladas aproximadamente)
  • Capacidad del tender: Agua (15.000 Litros) Leña (12 metros cúbicos)
  • Peso por eje motriz 12.000 Kilos
  • Clases de freno a vapor y al vacio
  • Alto desde el riel al capitel 4,05 metro.
  • Paragolpes al riel 1,01 metro.
  • Largo total 13,40 metros
  • Presión 12 Kg por Cm2
  • Número de tubos chicos 146. Diámetro 51 mm
  • Número de tubos grandes 18. Diámetro 136 mm

Superficie de calefacción:

Caja de fuego 9 m2.
Tubos chicos 62,03 m2.
Tubos grandes 29,03 m2.                
Recalentadores 27,18 m2.
Total 127,24 m2.
Emparrillado 1,9 m2.

Otros detalles

Serie V – Clase Mixta – Tipo -2-6-0-
Fabricante “Societe Anonyme Couillet“ - Hainaut (Bélgica)
Puesta en Servicio en 1910
Combustible Fuel Oil y convertida posteriormente a leña
Llega a prestar servicios al puerto de Buenos Aires
Llega a Entre Ríos por el Puerto de Diamante en 1930
Y queda fuera de servicio en 1981
Kilómetros recorridos 1.800.000

Cabina

  • Lubrificador Eureka Type E de 4 grifos
  • Dos inyectores a peso de agua y dos tubos pirex
  • Placa Societe Anonyme Couillet - Hainaut (Bélgica) N° 1584 - 1910
  • Manómetro Caldera
  • Vacuómetro Freno al vacío
  • Freno CRF Sham y Craven Manchester – Freno a Vapor
  • Manivela cambio de marcha
    • Velocidad máxima marcada 80 Km/h
    • Velocidad máxima posible 100Km/h
    • Velocidad media en servicio 60 km/h
  • Un Silbato
  • Dos Válvulas de seguridad
  • Turbina J Stone & Co. Ltda. Enginnes London S E
  • Placa Dirección Gral. FFCC
    • Certificado N° 2364 A
    • Maq. N° 81
    • Caldera N° 553 – Presión Hidráulica 17 Kg x cm2 – Presión Vapor 12 Kg x cm2 – Fecha 03/12/1976.



Fuente: Archivos del Museo Ferroviario de Gualeguaychú

Nota anterior del Blog: La Historia en movimiento

Dardo Campoamor, 18 de Octubre de 2017

jueves, 5 de octubre de 2017

La Historia en movimiento


No podía ser de otra manera y menos si hablamos de Ferrocarril. Todas las historias de las piezas que hoy guarda el Museo Ferroviario de Gualeguaychú pertenecen a una misma historia y por eso están ligadas por un hilo invisible que se va develando a medida que la guía en el Museo va avanzando, pero cada pieza aporta su granito de arena y está siempre a la espera de que le den vida.



El Museo Ferroviario de Gualeguaychú tiene una importante y creciente colección de piezas, la mayoría centenarias, que se encuentran al aire libre.
Este Museo fue ideado para que muestre sus más significativos elementos y es por eso que la pieza principal es una locomotora a vapor de más de cien años de antigüedad y con casi dos millones de kilómetros recorridos, la cual está acompañada por diversas piezas ferroviarias dónde algunas la superan en antigüedad e incluso acompañan en cantidad de años a la vieja Estación de trenes de nuestra ciudad, la cual fue construida entre finales de 1887 y 1888.

Desde 1984 y hasta la fecha se han ido sumando al predio del Museo distintas piezas que se han ido emplazando, armando un circuito interactivo por el cual todos los visitantes pueden recorrer la historia del ferrocarril desde lo nacional e internacional hasta el ámbito local, así como también desde lo público y general que se va interrelacionando con las anécdotas más íntimas y particulares con lo cual se logra, mediante el acompañamiento guiado, quitar al ferrocarril de la historia que cuentan los libros e hilvanarlo con los acontecimientos de la vida cotidiana.

Es por esto que recorriendo la plaza del Museo se puede conocer o recordar cómo se viajaba, tanto siendo pasajero en el Coche Comedor 5462, como siendo maquinista-conductor en la locomotora y entonces se puede aprender sobre el departamento tráfico. Aprovechando también que desde el Museo se observa claramente el edificio de la Estación se puede describir su funcionamiento y sus cambios a lo largo de su historia, la venta de pasajes, la administración de los trenes cargueros, las encomiendas, entre muchas cosas más.

Desde la misma locomotora se puede explicar cómo funcionaba el departamento tracción o el galpón de máquinas en dónde se reparaban y se hacía mantenimiento a estas máquinas a vapor, a lo cual se le puede agregar el bombeador a vapor de fueloil o el que bombeaba agua (también a vapor), o el criquet tipo órgano y muchas herramientas más que se utilizaban en los talleres mecánicos del ferrocarril.

Por último la zorrita, el triciclo de vía o velocípedo, los faroles a aceite y hasta la misma vía representada en distintas trochas nos llevan por los trabajos del departamento Vía y Obra y así volver a armar los recorridos ferroviarios, cómo llegaron y como se cerraron. Contar como viajaba por las distintas estaciones y contar como muchos pueblos se fundaron gracias a la llegada del tren y así, mientras se van recorriendo las distintas piezas que se encuentran al aire libre, se va reconstruyendo la historia del ferrocarril y su importancia.

Se suman a las piezas descriptas anteriormente un antiquísimo bogie tipo araña, marmitas de cambio, señales de peligro, carretillas para equipaje, carritos carboneros, la campana de la Estación, un banco antiguo, una torre de señales, una balanza para vagones de carga y una balanza para encomiendas, ambas de 1888, y del mismo año es la torre de señales o los kilometrajes ferroviarios y así todas y cada una de las piezas tienen una enorme historia para contar.



Nota Publicada en la Edición Nº 36 de la Revista "Destino Gualeguaychú" (Septiembre 2017)

El Museo está abierto todos los días.
De Lunes a Viernes de 08:00 a 12:00 y de 13:00 a 16:00
Sábados de 08:00 a 12:00
Domingos y Feriados de 14:00 a 18:00

Dirección: Calles Maestra Piccini y Maipú
Teléfonos: (03446) 437034 – 15564683
Correo Electrónico: parqueestacion1984@gmail.com

Facebook: Museo Ferroviario Gualeguaychú


Dardo Campoamor, 05 de Octubre de 2017

martes, 4 de julio de 2017

Un Museo que guarda la Historia del Ferrocarril



Entre la importante cantidad de lugares que tiene la ciudad de Gualeguaychú para contar su historia, se encuentra el Museo Ferroviario que hace más de treinta años que tiene la tarea de recuperar, estudiar y exhibir material relacionado con ese sistema de transporte.

El Museo Ferroviario de nuestra ciudad fue inaugurado un 24 de Noviembre de 1984 con el objetivo de resguardar y perpetuar los recuerdos de lo que fue y como fue el Ferrocarril en Gualeguaychú y en la región. 


Fue inaugurado 10 años antes de que se cerrara definitivamente la estación de trenes, la cual luego fue convertida en corsodromo. A pesar de esto, por diferentes motivos, no pudo cumplir con todos sus objetivos en sus inicios. Afortunadamente, después de muchos años de abandono, un grupo de personas entre los que se encontraban empleados municipales y ex ferroviarios se propusieron reinaugurar el Museo que se encontraba en lamentables condiciones. Todo esto comenzó en el año 2006 y se tardó un año en poder reinaugurarlo. Luego de esta recuperación que tiene un valor inmenso para la cultura y la memoria de nuestro pueblo, año a año, se han ido recuperando y ampliando el material histórico del Museo. Se restauró la Locomotora, luego se la separó del Coche Comedor 5462 ya que en un principio la idea era simular una formación de tren pero esto hacía complicado el recorrido y no se podían apreciar las piezas de una manera más completa. Una vez separados, se restauró el Coche Comedor 5462  y se lo equipó con una nutrida biblioteca con material exclusivo sobre el ferrocarril. También se recuperó la campana de la estación y se restauró el nomenclador, se pintaron y se reubicaron las piezas de exposición, se localizó el Buzón de correo utilizado en la Estación, incorporamos herramientas, piezas y documentos, se construyeron rampas de acceso y se recuperó parte de la balanza y a todo esto hay que sumarle las maquetas interactivas y educativas. 




 De esta manera quien visita el Museo Ferroviario no solo se va a encontrar con la Locomotora Nº 81 la cual cuanta con todos sus mecanismos de conducción y placas de fábrica sino que también va a poder recorrer y revivir recuerdos cuando se encuentre con la zorrita o el triciclo de vía. Además el Coche Comedor guarda en su interior piezas que requieren un cuidado especial y además por haber cumplido con la función de comedor en los comienzos del siglo XX también tiene las instalaciones y los artefactos para llevar adelante su misión como es una cocina a leña, dos heladeras que funcionaban a barra de hielo entre otras cosas.


Con esta nota publicada en "Destino Gualeguaychú" en su edición Nº 33 hacemos un recorrido por las piezas del Museo y su historia, dando así una primera aproximación para todos aquellos que aún no han visitado nuestro querido Museo Ferroviario de Gualeguaychú.

El Museo se encuentra entre calle Maipú y Maestra Piccini y abre sus puertas todos los días de la semana.
Sus horarios son:
De lunes a viernes de 08:00 a 12:00 y de 13:00 a 16:00
Los sábados de 08:00 a 12:00
Domingos y feriados de 14:00 a 18:00
Teléfono: (03446) 437034
Facebook: Museo Ferroviario Gualeguaychú

Blog: www.estaciongualeguaychu.blogspot.com.ar

Nota anterior del Blog: Estación Gualeguaychú - Antes y Hoy

Dardo Campoamor, 04 de Julio de 2017

jueves, 18 de mayo de 2017

Estación Gualeguaychú - Antes y Hoy


El ramal a Gualeguaychú fue autorizado mediante Ley de la Provincia el 07/01/1887 y el 15/12 del mismo año fue aprobada la traza que motivó a que se comenzara a construir el edificio de la Estación de Gualeguaychú para ser final de un ramal que partía desde Basavilbaso y pasando por Torcuato Gilbert; General Urdinarrain; General Almada y General Palavecino llegaba a esta ciudad.
Luego de terminada la Estación en 1888, Gualeguaychú tuvo que esperar hasta el 28 de Octubre de 1889 para que un tren con la Locomotora la Paraná inaugurara el ramal y recién el 23 de Septiembre de 1890 se habilita la Estación a servicio que funcionó como estación de trenes hasta su cierre definitivo a mediados de 1994.

          El predio del Parque de la Estación consistía de una superficie de aproximadamente de 7,5 hectáreas, de 500 mts de largo y 150 mts de ancho, sus largos laterales lindaban lado norte con calle Tala, hoy Maestra Piccini, límite sur calle Estrada, cabecera este calle España y cabecera oeste calle Aguado; al centro sobre calle Maestra Piccini está la plazoleta hoy Museo Ferroviario y el edificio de la “Vieja Estación” donde funcionaban las oficinas y jefatura de la misma en la planta baja (el ala este contaba con la Sala de Espera, Boletería, Telegramas y Oficina del Jefe de Estación y el ala oeste contaba con la sala de Encomiendas la que posteriormente fue reemplazada para colocar en ella un establecimiento para la  Policía Federal) y en planta alta estaba la vivienda del Jefe Estación. Este edificio es de típica arquitectura italicense. La fachada de este edificio era de color amarillo ocre y las molduras y el zócalo eran de color marrón cuando funcionaba el ferrocarril, estos colores no muchos lo recuerdan ya que en los últimos años del ferrocarril en Gualeguaychú, la Estación no era muy visitadas sino más que por los vecinos que debían cruzar por ella para ir por ejemplo a la escuela o para hacer compras en “el centro”. También lo muchos ignoran es que la planta alta del edificio era, como se mencionó, la vivienda para el Jefe de Estación y su familia, esto se debía a varios factores como el haberla construido lejos de la ciudad, también el hecho de que tenía una categoría alta (Estación de 2da) por estar en una ciudad importante y por ser punta de riel o estación terminal, entre otras cosas.
 El Jefe de estación Santiago Giacomelli vivió en el edificio y sus hijos, entre los que estaba Julio Oscar Giacomelli último Jefe de nuestra Estación, contaban lo fascinante que era ver desde las terrazas o las ventanas las maniobras de los trenes sobre los cuatro ramales que había para dicha tarea, ramales que estaban donde hoy se encuentra la pista para el desfile de comparsas. “Eran como trenes de juguetes que daban ganas de agarrar” contaba Oscar Giacomelli trayendo recuerdos de su infancia. De todo eso hoy no queda casi nada, solo un edificio cambiado que ni el nombre le queda. Ya no es más la Estación de trenes, ni siquiera la Vieja Estación, hoy es simplemente “la casita rosada” en honor al color que ostenta desde mediados de los años `90 cuando pasó a ser corsodromo.
Todavía hoy del lado del antiguo andén se pueden ver los nombres de las distintas dependencias, pero el lado que da hacia el norte también tenía distintas funciones y esa información se guarda en el Museo Ferroviario. Por ejemplo cual era la puerta de ingreso familiar, dónde estaban las oficinas para los inspectores e incluso había un lugar reservado para que maquinistas o guardas pudieran pernoctar. En la actualidad el edificio se divide en oficinas y depósitos para el personal de mantenimiento del Parque de la Estación, oficina permanente de la comisión del carnaval y otras habitaciones que se van adaptando para diferentes tareas, a lo que hay que agregarle las oficinas para prensa del carnaval en época estival.

Así para los carnavaleros es el Sector VIP, para los más nuevos es la casita rosada pero para otros es ineludiblemente la Vieja Estación.



Nota publicada en la edición Nº 31 de la Revista "Destino Gualeguaychú"

Dardo Campoamor, 18 de Mayo de 2017

miércoles, 26 de abril de 2017

Coche Comedor 5462, un espacio de historia




El día miércoles 19 de febrero de 1986 Pedro Nuncio Zorzet, entonces Jefe División Control Reaprovisionamiento de la Línea General Urquiza, firmaba que el Coche Comedor 5462 era cedido al Museo Ferroviario de Gualeguaychú. El documento que certifica este dato está guardado en el Museo gracias a la donación del Señor Echeverry, de todas maneras la intención no es hablar del documento sino del valor que el Coche tiene para el Museo en la actualidad.


El Coche Comedor 5462 hoy cumple una función muy importante, no solo por respetar el deseo de quienes trabajaron para conseguirlo, sino que además ha adquirido un protagonismo que no había tenido en el pasado. Es por esta razón que tenemos que destacar su importancia al punto de ser irremplazable ya que al formar parte de una institución museológica carente de edificio, este vehículo construido en madera en los albores del siglo XX (según placa por “The Bristol Wagon & Carriage Works C° Lª Bristol”), cumple la tarea de guardar aquellas pequeñas piezas del rompecabezas que llamamos historia de los ferrocarriles en Gualeguaychú. Entre los objetos que guarda podemos mencionar por ejemplo: herramientas, partes de locomotoras y vagones, elementos de la estación misma, fotografías, cartas del ferrocarril, relatos de ferroviarios, libros técnicos e históricos, maquetas ilustrativas, artículos publicados en diarios, placas de fábrica de todo tipo, archivos digitales y muchas cosas más pero además este coche de pasajeros guarda algo tan invaluable como impalpable, es algo invisible y absolutamente contundente en lo particular de cada persona a tal punto que al ingresar los visitantes encuentran en él algo que les roba una lágrima, un suspiro o una sonrisa. Esas cosas no se la sumamos nosotros, ya las trajo el Coche de algún lugar y es en virtud de esto que no quise detenerme demasiado en datos positivamente contrastables ni tampoco me puse a recordar la anécdota de cómo se consiguió este Coche para el Museo, como tampoco es necesario adornar este escrito con demasiadas fotografías. Lo que sí es necesario decir es que quién quiera transportarse al pasado, quien quiera revivir momentos o tenga curiosidad de ver y sentir como era la vida en los viajes de hace más de cien años, lisa y llanamente y para que sea justo para todos, lo que hay que hacer es venir y vivirlo en el Coche Comedor 5462.


Nota publicada en la Edición Nº 28 (Enero 2017) de la revista "Destino Gualeguaychú


Dardo Campoamor, 26 de Abril de 2017

jueves, 20 de abril de 2017

Una Zorra bomba en el Museo

 La Zorra o Zorrita como se la conoce popularmente es un vehículo característico del mundo ferroviario de una importancia tal que después de la Locomotora es la que le sigue en popularidad, a tal punto que por sí sola puede describir las aventuras y desventuras del ferrocarril en sus comienzos.
La Zorra que hoy conservamos y exponemos en el Museo es tan antigua como la misma estación de trenes de nuestra ciudad, se la denomina “Zorra bomba” por su tracción a sangre y por su sistema de propulsión en la que dos obreros ferroviarios, gritos acompasados de por medio, subían y bajaban la palanca central. Así recorrían las vías no solo llevando más obreros, sino que también acarreaban en otro vehículo acoplado las herramientas, durmientes y rieles (en el caso de tener que hacer algún reemplazo). Pero además sobran las anécdotas de viajeros/as que perdieron el tren o que no tenían para pagar el boleto y le “hacían dedo” a la zorrita cuando pasaba para acercarse a los pueblos vecinos. En este sentido abundan las historias de mujeres que vivían en Gualeguaychú y trabajaban de maestras en pueblos como Palavecino, Almada, etc. y que más de una vez utilizaron la gentileza de los operarios de Vía y Obras para viajar, así como también personas que traen recuerdos de su niñez cuando un día se subieron a la zorrita a dar un paseo.  


En síntesis esta zorrita que rescataron en el año 1984 con la intención de fundar un Museo ferroviario para nuestra ciudad, es el reflejo de tiempos de esfuerzos constantes de hombres que trabajaban en el mantenimiento de las vías allá por fines del siglo XIX y principios del XX. En una descripción rápida esta herramienta es una Zorra tipo Bomba N° 49 fabricada en hierro y madera, impulsada por el movimiento de brazos que utilizaban las cuadrillas de Vías y Obras para trasladarse.

En el Museo ferroviario guardamos de esta pieza fotografías y otros documentos que muestran su historia. Después de haberse construido el ramal en el cual se emplazó la Locomotora Nº81, se armaron a los costados pedestales hechos en piedra de forma circular en los cuales se armaron pequeños ramales de trocha media y en uno de ellos se instaló a esta zorra para rendirle honores por sus trabajos y hoy, en su descanso, es un punto ineludible para los visitantes.





Dardo Campoamor, 20 de Abril de 2017

viernes, 11 de marzo de 2016

Un cachito de Historia...

Es una de las reliquias históricas más importantes que guarda la ciudad de Gualeguaychú. Fabricada en la localidad de Hainaut (Bélgica) en la Usina Couillet S. A. y puesta en servicio en el año 1910 para el Ferrocarril del Este, la Locomotora Nº81 recorrió desde entonces la Mesopotamia argentina de punta a punta, juntando en su haber más de un millón de kilómetros recorridos y no solo pisó suelo argentino, sino que también, pisó suelo paraguayo. Esta locomotora que posiblemente haya funcionado en sus comienzos con el Nº551, desde la nacionalización ha portado el 81 que le ha dado un nombre y una identidad.

En el año 1984, cuando surge la idea de fundar un Museo ferroviario en Gualeguaychú, los ambiciosos ideólogos de este proyecto encontraron a la 81 descarrilada en Posada (Misiones) e iniciaron con este hallazgo los trabajos para que la Gerencia de la Línea Urquiza la cediera, una vez logrado esto comenzaron con la tarea de, primero remolcar la locomotora fuera de servicio en el año 1981, desde los pagos de la tierra colorada hasta nuestra ciudad del Yaguarí Guazú (Río del Jaguar). La locomotora llegó en pésimo estado, por el maltrato, el descarrilo y el abandono, pero en los galpones de reparación de locomotoras a vapor de la antigua estación de trenes, iba a encontrar a ferroviarios nacidos y criados entre vaporeras que pusieron lo mejor de sí para dejar a la morocha 81 en perfecto estado. Una vez terminados los trabajos de restauración, fue remolcada hasta su actual ubicación por una (entonces) moderna Diésel-eléctrica, quién se marchó dejando a su antecesora para que sea un vivo recuerdo del pasado que revolucionó la vida de las personas, ese pasados en que  estas bestias de cuerpo de acero y entrañas de fuego rugían conectando pueblos, cuando cubrían su entorno exhalando vapor y resoplaban ansiosas por viajar y todo eso lo podemos recordar o imaginar, eso ya es una cuestión generacional, subidos a la cabina de esta locomotora que es lisa y llanamente un monumento a la era del vapor.
En los comienzos del Museo se le unió a la locomotora el coche comedor 5462 y unidos estuvieron muchos años donde la mayoría fueron bajo un silencioso olvido hasta que comenzaron con los trabajos de restauración en el año 2006, cuando se corrió hacia adelante la locomotora, tiempos en los que también se hizo un trabajo de recuperación histórica formidable mostrando por un lado la tenacidad de la locomotora para superar los malos tiempos y el espíritu de trabajo por la memoria que se destaca en los vecinos de esta ciudad.

Gracias a todo esto los visitantes pueden recorrer esta pieza histórica y encontrarla completa y en perfecto estado de conservación lo que la hace única en la zona. 



Dardo Campoamor, 11 de Marzo de 2016